La exposición
La Cripta arqueológica de la Île de la Cité acoge una exposición que sigue al Sena como un archivo vivo de París. Objetos perdidos, ofrendas, fragmentos de la vida cotidiana y vestigios arqueológicos cuentan una historia continua, desde la Prehistoria hasta la época contemporánea. El recorrido combina investigaciones científicas, reconstrucción histórica y una mirada sensible al río. Muestra cómo el Sena ha servido como recurso, frontera, vía de circulación y lugar de proyección simbólica.
La exposición « En el Sena: Objetos encontrados desde la Prehistoria hasta nuestros días » convierte la Cripta arqueológica de la Île de la Cité en un libro abierto sobre el río que ha moldeado París. Cerca de 150 objetos recogidos en el lecho o las orillas del Sena se presentan entre los vestigios antiguos del lugar.
Este recorrido cronológico, enriquecido con iconografía y reconstrucciones digitales, narra no solo la historia de París, sino también la de los hombres y mujeres que la habitaron, amaron, explotaron o temieron.
Por qué ir
La Cripta arqueológica de la Île de la Cité ofrece, hasta el 28 de junio de 2026, una lectura inédita de París a través de los objetos que el Sena ha conservado. Este recorrido conciso y sensible transforma fragmentos – desde sílex paleolítico hasta exvotos y la estatuilla gala-romana – en un verdadero fresco humano.
El Sena, testigo vivo de la historia humana
El Sena aparece aquí como un conservatorio involuntario. Lo que el río ha engullido, desplazado o protegido se convierte en un material valioso para comprender los usos, creencias y transformaciones del territorio parisino.
El Sena no es solo un río: es un archivo vivo. Caídos, arrojados, perdidos o desplazados por las corrientes, los objetos que ha conservado dibujan el retrato de las poblaciones sucesivas.
Herramientas, armas, exvotos, desechos o fragmentos arquitectónicos: cada descubrimiento habla de modos de vida, creencias, luchas y desarrollos que han marcado las orillas parisinas.
Una estatuilla de Apolo hallada en el lecho del Sena recuerda que el río también fue percibido como una potencia simbólica, capaz de asegurar un vínculo entre los hombres y fuerzas invisibles.
Otros objetos atestiguan la voluntad de dominar o transformar la naturaleza. Todos recuerdan que las preocupaciones de los cazadores neandertales y de los parisinos medievales son sorprendentemente cercanas: convivir con el entorno, explotar el río, vigilarlo y a veces honrarlo.
Nota editorial
La Cripta logra un pequeño milagro: en unas pocas vitrinas, el Sena comienza a hablar y la ciudad cobra vida ante nuestros ojos. La escenografía íntima y el diálogo discreto entre vestigios antiguos y propuestas contemporáneas transforman modestos fragmentos en relatos profundamente humanos — se sale emocionado, atento, como si se tuviera una nueva mirada sobre París.
Nuestro equipo editorial recomienda sin reservas: breve, denso y magníficamente representado, este recorrido es una cita imprescindible para quien quiera sentir, de manera táctil y afectiva, la historia cotidiana de la capital.
Un recorrido cronológico inmersivo
El recorrido sigue una lógica cronológica muy clara, en armonía con la atmósfera abovedada de la cripta. Cada etapa revela una nueva relación entre los habitantes y el río, desde los primeros asentamientos hasta los descubrimientos más recientes.
El visitante sigue un itinerario cronológico que se adapta naturalmente al espacio oscuro y abovedado de la Cripta arqueológica. Las primeras instalaciones humanas prehistóricas aparecen en las orillas, especialmente con los conjuntos de herramientas de sílex descubiertos en Clichy-la-Garenne.
Luego viene la Antigüedad gala-romana, marcada por los primeros grandes desarrollos y piezas emblemáticas halladas en el lecho del río. La Edad Media y la época moderna ofrecen armas, exvotos y desechos cotidianos, revelando una sociedad piadosa, activa y a veces supersticiosa.
Los hallazgos fortuitos contemporáneos, sean fragmentos arquitectónicos o armas modernas, muestran que el Sena sigue revelando sus secretos. El recorrido se extiende incluso más allá de París: las fuentes de Borgoña, una piscifactoría antigua en el Aube y el yacimiento paleolítico de Clichy-la-Garenne amplían la mirada y recuerdan que el Sena pertenece a una cuenca mucho más amplia.
Un enfoque dedicado a las herramientas de sílex encontradas en Clichy-la-Garenne ilumina concretamente el trabajo de los arqueólogos. Bajo varios metros de rellenos modernos, los investigadores descubrieron un antiguo lecho del río datado entre 85.000 y 25.000 años antes de nuestra era.
El clima de esa época, frío y ventoso, dibujaba una estepa recorrida por grandes mamíferos. El análisis de fragmentos de sílex revela gestos precisos, como el uso de fibras vegetales, raspado de corteza o despiece de caza.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo y dónde se realiza la exposición "En el Sena: Objetos encontrados desde la Prehistoria hasta hoy"?
La exposición tiene lugar en la Cripta arqueológica de la Île de la Cité (7 Parvis Notre-Dame – Pl. Jean-Paul II, 75004 París) del 31 de enero de 2024 al 28 de junio de 2026. El sitio está abierto de martes a domingo, de 10 h a 18 h; está cerrado los lunes así como los días 1 de mayo, 25 de diciembre y 1 de enero.
¿Cuál es el precio y cómo obtener una entrada?
La tarifa general es de 11 €; hay tarifa reducida a 9 € y la entrada es gratuita para menores de 18 años. Las entradas se venden en línea: la reserva permite un acceso sin colas, útil para optimizar la visita.
¿Qué se puede ver en la exposición y cuál es su enfoque museográfico?
Cerca de 150 objetos recogidos en el lecho o en las orillas del Sena se presentan en las bóvedas antiguas de la Cripta siguiendo un recorrido cronológico. El visitante pasa del Paleolítico (conjuntos de sílex de Clichy-la-Garenne) a piezas gala-romanas (especialmente una estatuilla de Apolo), luego a las épocas medieval y moderna. Iconografía, reconstrucciones digitales e intervenciones contemporáneas (obras de Joana Hadjithomas y Khalil Joreige, Yan Tomaszewski) crean un diálogo sensible entre ciencia y creación.
¿Cómo llegar a la Cripta y qué accesos considerar?
La Cripta está en el corazón de París y se puede alcanzar fácilmente: metro línea 4 (estaciones « Cité » o « Saint-Michel »), RER B y C (estación « Saint-Michel – Notre-Dame »). Varias líneas de autobús también sirven la zona y hay estaciones Vélib' cercanas. (Información de transporte provista por la ficha de la exposición.)
Diálogo entre arqueología y creación contemporánea
La exposición no se limita a la presentación de objetos. También pone en diálogo la arqueología, la creación contemporánea y las herramientas de mediación, para transmitir la profundidad del tiempo y la materialidad de los vestigios.
La exposición no se limita a presentar vestigios: los pone en resonancia con la creación actual. Las obras de Joana Hadjithomas y Khalil Joreige, así como las de Yan Tomaszewski, resaltan el misterio y la materialidad de los objetos antiguos.
Estas intervenciones contemporáneas, discretas pero poderosas, crean un diálogo entre pasado y presente, entre ciencia y sensibilidad artística. Las reconstrucciones digitales y la variada iconografía completan el dispositivo, ofreciendo visiones reconstituidas de paisajes desaparecidos o desarrollos olvidados.
La escenografía saca pleno provecho del lugar: los objetos se integran en el recorrido de los vestigios romanos y medievales de la cripta, bañados en una luz tenue que acentúa su presencia silenciosa. El visitante avanza como un buceador remontando el río del tiempo, guiado por explicaciones claras sobre métodos de datación e interpretación arqueológica.
Una cabeza masculina en piedra caliza, exvoto gala-romano donado en 1954 por Henry Corot, ilustra bien esta tensión entre la presencia física del objeto y su carga simbólica. Resume en sí misma la fuerza del recorrido: hacer hablar fragmentos para reconstruir mundos desaparecidos.
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