La exposición
Casi 140 obras, cuatro décadas de trabajo: la primera gran retrospectiva francesa de Károly Ferenczy invita a un redescubrimiento.
"Károly Ferenczy. Modernidad húngara" reúne cerca de 140 pinturas, dibujos y estudios, presentados en el Petit Palais del 14 de abril al 6 de septiembre de 2026.
Esta primera retrospectiva francesa revela a un artista (1862-1917) muy famoso en Hungría pero poco conocido en París, cuya obra se sitúa en la intersección del naturalismo, el simbolismo y una singularidad cercana al impresionismo. Más que simples efectos ópticos, la luz en Ferenczy se convierte en materia y motor de composición: claros, ríos, bañistas e interiores están organizados alrededor de un resplandor solar que transforma motivos y formatos.
Concebida en colaboración con el Museo de Bellas Artes de Budapest y la Galería Nacional Húngara, la exposición ofrece un panorama completo de cuatro décadas, mostrando la evolución de un pintor que hizo de la claridad su lenguaje.
Por qué ir
Cuatro razones por las que esta retrospectiva merece una visita: singularidad, amplitud, luz y contexto histórico.
De Viena a Múnich, un cosmopolita en formación
Itinerario de un pintor europeo: Viena, Roma, París, Múnich, tantas etapas que forman una singularidad.
El itinerario europeo de un pintor en formación. La exposición cuenta con la dirección general de Annick Lemoine, presidenta del establecimiento público de los museos de Orsay y de la Orangerie, en asociación con el Museo de Bellas Artes de Budapest. Al entrar, un autorretrato flanqueado por dos lienzos muestra a Ferenczy dirigiendo la pose de su modelo, en el bosque por un lado, en el taller por el otro.
El cuadro de taller le valió una medalla de oro en la 6.ª Bienal de Venecia en 1905. Károly Ferenczy, Orfeo, 1894. Nacido en Viena en 1862 bajo el nombre de Carl Freund, en una familia ennoblecida en Budapest, Ferenczy creció políglota, húngaro, alemán, francés, inglés, italiano.
Tras estudiar derecho en Viena, se orientó hacia la pintura por consejo de Olga Fialka, su prima y futura esposa. Sus viajes de formación lo llevaron a Italia, luego a la Academia Julian en París.
Nota editorial
Ver a Ferenczy en París es seguir la progresión de un pintor que hizo de la luz un pensamiento pictórico: cada sala de la muestra revela una forma diferente de medir el resplandor.
Se sale menos instruido en una corriente que transportado por un método: iluminar, componer, transformar lo banal en visión.
Nagybánya, crisol de una modernidad húngara
La fundación de una colonia marca un giro: el aire libre se vuelve método y programa estético.
En 1896 Ferenczy se instala en Nagybánya (hoy Baia Mare, Rumanía) con Simon Hollósy, István Réti, Béla Iványi Grünwald y János Thorma, dando origen a una colonia de artistas orientada hacia el aire libre.
Este grupo, que pronto contará con una cincuentena de miembros, encarna la ruptura con el academicismo y ofrece a Ferenczy el terreno para una maduración pictórica, entre observación directa y ambición formal.
La retrospectiva restituye este período fundacional mostrando cómo el motivo paisajístico se convierte en laboratorio: colores, formatos y técnicas se experimentan con una libertad inédita.
Dato revelador, sus temas bíblicos no provienen de una fe personal: traducen una transposición poética del relato, trabajada como materia pictórica más que como acto de devoción.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son las fechas y horarios de la exposición?
La exposición se celebra del 14 de abril al 6 de septiembre de 2026. El Petit Palais está abierto de martes a domingo de 10h a 18h (última entrada a las 16h30). Noches los viernes y sábados con horario extendido hasta las 20h.
¿Dónde y a qué precio se pueden comprar las entradas?
Las entradas están disponibles en línea.
¿Qué presenta exactamente la exposición?
Es la primera gran retrospectiva francesa dedicada a Károly Ferenczy.
¿Cómo llegar al Petit Palais y a quién contactar para información práctica?
El Petit Palais está ubicado en la avenida Winston Churchill (8º distrito). Acceso por metro líneas 1 y 13 (Clemenceau), línea 9 (Franklin D. Roosevelt) y RER C.
Luz, cuerpo y últimos paisajes
Después de 1900, una fase llamada «a pleno sol» impone una nueva intensidad cromática y una renovación en la representación del cuerpo.
El resplandor solar en el corazón de una pintura en mutación. Después de 1900, la paleta de Ferenczy estalla. Esta fase, llamada «a pleno sol», concentra su arte en los efectos de la luz en el paisaje: bañistas, ríos, chozas inundadas de claridad.
Alterna óleo y témpera, ajusta los formatos de sus lienzos para encontrar las proporciones ideales. En la cima de la colina (1901) y La Pintora (1903) resumen la culminación de esta búsqueda.
Nombrado profesor en la Escuela Superior de Bellas Artes de Budapest en 1906, Ferenczy vuelve al trabajo en taller. La última parte de la exposición aborda la representación del cuerpo: desnudos femeninos clásicos frente a figuras masculinas en movimiento, acróbatas, luchadores, atletas.
Sus desnudos entablan un diálogo con Tiziano, Velázquez o Courbet. Paralelamente, sus caricaturas y dibujos satíricos revelan un lado más íntimo y humorístico de su obra.
Ferenczy hace de la luz solar el protagonista absoluto de su pintura.
Galería
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